¿Para qué empezar un blog con este tema, habiendo tantas y tantas páginas, foros, aplicaciones, redes sociales que alientan la vida saludable y feliz?
Hay varios motivos. Primero, creo que todos se van un poquito a los extremos, y siendo yo una persona algo extremista, me da algo de miedito.
Por un lado están las famosas Ana y Mía, horripilantes, terribles, enfermas de la mente que llevan el asunto del peso a un nivel más allá de la cordura. Incluso en los blogs de las más inteligentes e interesantes, ese sombrío espacio en el que se autolapidan por consumir más de 500 calorías diarias me da nervio, miedo, ansiedad... sí, a veces me atrae aquel concepto de "ser princesa no es fácil", o "en mi camino hacia la perfección"... porque sí soy algo princesita para mis cosas y algo perfeccionista también, pero no a ese nivel. Discúlpenme chicas Ana y Mía, yo quiero ser feliz y seguir viva.
Por otro lado están los sitios, blogs y apps del mundo Fitness. Creo que es algo que igualmente escapa a mi naturaleza y estilo de vida. Vamos, que siempre he sido un ratón de biblioteca, una nerd, una friki, una otaku, una geek. De aquellos seres que SIEMPRE terminan en ese lado raro de youtube, y de internet en general. Pero igual soy demasiado "mainstream" para seguir tumblr. Y lo del fitness, no sé, no puedo ni quiero dedicarle tantas horas de mi vida al entrenamiento, ni quiero un cuerpo escultural perfecto de revista, el que barnice en bronceador para exhibirlo en concursos de ego. No, no, nope.
Creo que lo que realmente quiero es estar un poquito más conforme con mi autoimagen. Soy naturalmente de contextura gruesa y por eso es difícil para mí cumplir con mis propias expectativas, y las del mundo moderno. Porque aunque luchemos todo el tiempo contra ello, el peso nos persigue. Y más que el peso, el mero numerito, nos persigue nuestra forma, y la forma en que la ropa se adapta a ella. Yo adoraría usar un bikini. Son lo más chori que hay, pero ¿para qué hacer pasar a los demás por semejante tortura visual? Encuentro regio que una sea feliz con su cuerpo, pero hay que ser ubicados. Un bikini es para flacas, a nadie le gusta que le vean la guatita colgando. No es lindo, no es tierno, no, no, noooo. Por lo menos yo no les daré el derecho de verme la guata a cualquier gente que camine por la playa. Pero tampoco quiero estar muriendo de cansancio en un gimnasio, ni torturando mi escoliosis con exhaustivos abdominales. Sólo quiero estar tranquila de que hago mi mejor esfuerzo en medio de mi aburrida y ocupada vida de oficina para poder ser como quiero. Sin morir, sin sufrir, sin ser una desquiciada que se auto-flagele por comerse un flan de vez en cuando (aunque me ha pasado).
Es tan difícil no volverse loca con esta meta, que mejor escribo todo esto y me desahogo para no enloquecer ni morir en el intento...
Espero que si alguien más lee esto (si tiene la paciencia) y se siente identificada/o, que comparta su opinión y/o experiencia personal.
Chaíto :*

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